martes, 3 de noviembre de 2009

Carta abierta

Montevideo, 3 de noviembre de 2009

A mi País:

Una vez más la injusticia le cobró la factura a quienes menos oportunidades tienen, una vez más la vulnerabilidad emerge impunemente, esta vez desde las casas y calles inundadas en los asentamientos de nuestro Uruguay. Día a día las inclemencias climáticas, la inseguridad, los incendios, la demora de los servicios de emergencia médica, el mal estado de las calles y otros problemas afectan a quienes están más desprotegidos, expuestos y excluidos, como las veintitantas personas que se vieron obligadas a abandonar sus hogares para dormir a salvo del temporal.

Justamente, en medio de un agitado clima electoral, Un Techo para mi País le pregunta a los uruguayos y, en especial, a aquellos con vocación de gobernantes, que le piden hoy al pueblo un depósito de confianza: ¿qué país queremos?, ¿qué país pensamos construir con más de 250.000 personas viviendo en asentamientos irregulares? ¿Qué grado de desarrollo pretendemos alcanzar cuando los asentamientos crecen y se expanden, y desde algún escritorio se piensan políticas que nunca se implementan o, cuando sí ocurre, no contemplan cabalmente la urgencia del problema a solucionar? ¿Acaso alguien puede creer que estas personas que perdieron sus pertenencias y que, seguramente, al volver a sus casas ya no las encuentren en pie, pueden aún esperar veinte, cinco años o un días más!

Desde el humilde trabajo que enseña a Un Techo para mi País a dialogar con los pies en el barro sobre las necesidades de muchos compatriotas, pronunciamos con todas nuestras fuerzas: no pueden esperar un minuto más. Como país no podemos esperar un minuto más.

Cynthia Pérez
Dirección Social


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