miércoles, 26 de mayo de 2010

El destino cambia... el 2010 también!...

Con el objetivo de seguir con la dinámica que se venía planteando en el 2009, “Calles de la Desigualdad” hace su reapertura en su versión 2.1 del 2010, es por eso que queremos invitarlos al igual que el año pasado a que sigan participando, opinando, discutiendo, proponiendo, e innovando ideas renovadoras y enriquecedoras para los jóvenes y la sociedad Uruguaya. Necesitamos que las opiniones y discusiones sean críticas con la sociedad, con nuestro hacer diario y con las ideas que se vienen planteando, necesitamos que cuestionemos nuestros ideales para fortalecerlos, cuestionemos nuestro actuar frente a la sociedad, y sobretodo necesitamos que actúen en todo eso que nos planteamos.

Es por eso que re-abrimos este espacio de opinión y debate, para que todos nos animemos a participar, y lo hagamos con libertad, con respeto y con altura.

ADELANTE!

Francisco Cobas - Área Formación y Voluntariado UTPMP-Uy.



“Tu destino Cambia

El destino está escrito, no se puede cambiar y por más que derramamos nuestro sudor en intentar desviarnos, caeremos en ese laberinto que nos lleva a un mismo lugar. No se si esto es cierto, o está en mi cambiarlo.

Desde siempre nuestra sociedad sufrió y sufre adversidades, pero estuvo en las manos de aquellos que creyeron posible el cambio poder revertirlas.

Acaso; ¿los negros no eran esclavos en nuestras tierras?, ¿las mujeres, no carecían de derechos que les permitiera expresar su opinión? Estas desgracias, como tantas otras fueron cambiadas, pero todavía nos queda una larga lista de cosas por la cuales luchar.

Por momentos tenemos que creernos Mahatma Gandhi, Martin Luther King, o la Madre Teresa de Calcuta, e intentar cambiar aunque sea un poco nuestra realidad.

¿Es casualidad que esa familia viva en situación de pobreza?, ¿O es a causa de algo? Sin duda que el niño de esa familia no tuvo la oportunidad de elegir la vida que lleva u optar por otra. Al nacer en esta condición su futuro toma un rumbo que será difícil de modificar. Es probable que este niño no haga estudios universitarios, no porque no quiera, sino porque nunca pasará por su mente esta posibilidad, no será algo ni siquiera a tener en cuenta.

Su entorno marca su destino, y el propio destino de este niño, no permitirá tener opción sobre la elección de su futuro.

La cuestión no es lograr que seamos todos iguales, porque eso sería absurdo. Lo importante es tratar que todos tengamos las mismas oportunidades, para a partir de ahí poder optar lo que queremos, y en ese momento sí, diferenciarnos únicamente por nuestra elección.

Sebastían Saavedra, Francisco Cobas y Mauro Mazzini

Voluntarios Área Formación y Voluntariado


martes, 15 de diciembre de 2009

Una perspectiva de sociedad

En el día de ayer estuvo por la oficina de Un Techo para mi País - Uruguay, el Dr. Prof. Pablo da Silveira ofreciendo una tertulia abierta sobre temas centrales que hacen a la pobreza y al ser humano, a su forma de comportarse en sociedad, aportando a un diálogo sobre la teoría de la cooperación y el conflicto, sobre la importancia de una educación que se adapte a las necesidades de la gente y sobre la necesidad de producción para el progreso. En definitiva dejó un montón de preguntas sobre la esencia de la participación ciudadana. Sin embargo, si tuviéramos que destacar algo, me atrevo a decir que son los planteos concretos con una base teórica de fondo los que debemos tomar para poder construir una sociedad más integrada y menos excluida.

Entre tantos temas me veo en la obligación de destacar dos (por cuestión de extensión no serán más, aunque sí serán motivo de próximas publicaciones).

1) La problematización de la pobreza y de la riqueza
2) La gratuidad de la educación universitaria. (dentro de las distintas puntas de la educación que fueron debatidas).

Aquí van dos citas respecto a ambos temas para reflexionar juntos.

Sobre el 1er Tema de Mauricio Langon
Desde el espanto que me produce que se luche contra la pobreza pero no contra la riqueza que necesita y genera pobreza, propongo ejercer capacidades de preguntabilidad, para exigir responsabilidades y enjuiciar éticamente al sistema económico y a las decisiones de los ricos y poderosos.
Entonces, al problematizar la pobreza y no problematizar la riqueza, asumimos como problema humano básico, el problema de los ricos; y no lo asumimos como un problema ético sino como cuestión técnica, con lo cual separamos lo humano de lo ético. Esta perspectiva es lo que hay que cambiar. El problema de los pobres y de la humanidad son los ricos y la dilución de las dimensiones éticas y humanas de sus decisiones. Por eso es el problema de la humanidad.
ver más en: http://fr.pekea-fr.org/?p=8&s=3-2-Langon.html


Sobre el 2do Tema de Pablo da Silveira
El problema de la gratuidad de los estudios universitarios fue diagnosticado hace tiempo por un intelectual de fama mundial: dado que los ricos llegan a la universidad con más frecuencia que los pobres, una universidad gratuita "sólo significa que el costo de la educación de las clases altas es financiado con la recaudación de los impuestos que pagan todos". Quien hizo esta afirmación no fue Milton Friedman sino Karl Marx en un texto de 1875 llamado "Crítica del Programa de Gotha". Y es difícil refutarlo en este punto.
ver más en: http://www.elpais.com.uy/08/11/15/predit_381736.asp

Mauricio González
Formación y Voluntariado

lunes, 7 de diciembre de 2009

Que el Techo sea nuestro Piso

Antes de irse del Techo, luego de muchos años de trabajo y compromiso junto a voluntarios y familias de asentamientos, el voluntario pidió la palabra y dijo:

-Nosotros, los del Techo, tenemos una “fácil victoria moral”: cada fin de semana que se construyen casas o que se desarrollan planes de habilitación social, o que se da una charla en una universidad… en cada una de estas instancias hay una “victoria moral”.

Y luego explicó:

-En esa “fácil victoria moral”, uno tiende a conformarse, porque nos sentimos héroes y responsables absolutos de que esa familia que antes no tenía casa ahora sí la tiene.

Las palabras de este voluntario que en ese momento dejaba la institución fueron muy sinceras y profundas, y cuestionaron el ombliguismo que a menudo nos ataca en el Techo. Esa “sencilla victoria moral” se refería a que es fácil creer que “ya estamos cumpliendo con nuestra tarea”, y que por lo tanto “no se nos puede pedir nada más”. Sin embargo, el voluntario que dejaba la institución hacía énfasis en lo siguiente: esta carrera de mejorar nuestros países recién comienza en el Techo, y debe prolongarse en nuestro proyecto de vida, de lo contrario, el trabajo que hacemos durante los pocos años que estamos en Un Techo para mi País no es más que “autocomplacencia”.

Luego del Techo hay que meterse fuerte en el sector privado, en los medios de comunicación, en las universidades, y fundamentalmente en la política. Desde ahí, desde los círculos donde el poder afecta a más personas, es fundamental que quienes han conocido la realidad de los más pobres asuman este rol y sean actores de cambio.

¿Fue suficiente nuestro trabajo?, ¿qué viene después del Techo?, ¿cómo seguir mejorando nuestro país y nuestro continente? ¿Cómo será el Techo en diez años? ¿Cómo serán nuestros países en diez años? Eso dependerá del compromiso y ruido que metamos, dentro y fuera de la institución.

Que el Techo no sea nuestro techo, sino nuestro Piso para soñar más alto.

Ignacio González

Desarrollo, Un Techo para mi País

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Carta a un amigo infiel

Extraído del blog "Espacio de Debate" del CIS de Un Techo para Chile
Agosto 2009

Querido Amigo:
Pocas son las instancias que tenemos para detenernos. ¿Cuántas veces somos capaces de dar un paso atrás, para mirar todo lo que hacemos? Universidad, familia, amigos, pololas, carretes, trabajo, pruebas y cuántas otras cosas ocupan nuestra cabeza y tiempo. Muchas son las ocasiones en que sobrepasados por todo esto, atrapados en la máquina de la rutina y lo cotidiano, comenzamos a vernos sólo a nosotros mismos: a agachar la cabeza y mirar sólo el propio ombligo. Pero cuán pocos son los momentos en que nos detenemos, respiramos profundo, ponemos todo esto en perspectiva y le damos sentido a lo que hacemos.

Y es que te veo ahí, como tantos jóvenes: el más rápido en desenvainar el chuzo, la pala y los guantes, y partir a cualquier rincón de Chile a la construcción de un hogar de emergencia; el primero en levantarse para ir a ofrecer desayunos en la madrugada a aquellos que mueren de hambre a la sombra imperceptible de quienes sufren de indigestión; el más indignado con el llanto agradecido de quien inaugura una mediagua; el que recorre los campamentos y se atreve a soñar con algo distinto.

Pero, basta que salgas de la cómoda compañía de quienes comparten tus ideas, para que toda la fuerza, la pasión y las convicciones desaparezcan. Entonces, el grito de denuncia se transforma en un imperceptible murmullo, y tú que en otro espacio creías poder cambiar el mundo, te instalas tranquilo en el espacio aún tibio del sillón. Y el que habla de compromiso, ni siquiera se inscribe a votar; el que habla de sacrificio no es capaz de sentarse más de media hora a estudiar; el que habla de pensar el país, se pierde entre la humanidad semi-desnuda de una modelo en la televisión y la anestesia de la quinta piscola de la noche; y la voz crítica se hace complaciente; y los sueños, sueños son.

Es impresionante tu transformación. Si no te conociera, diría que sufres un evidente caso de esquizofrenia: un desdoblamiento absoluto dependiendo del momento y espacio en que te encuentras. Una suerte de botón de encendido automático, para prender las convicciones cuando sea conveniente. A veces, no puedo evitar preguntarme cuál de los dos tú es el real…

Pero te conozco, y sé que gozas de perfecta salud mental. Y eso es lo más doloroso, porque el problema entonces ya no es tratable con terapia ni remedios, es mucho más complejo: eres más que un infiel activista. ¡Pero si yo soy el primero en todas las construcciones! ¡Me reviento trabajando por esto, incluso a costa de la universidad! ¡Ni siquiera he cambiado un ápice de mi discurso en años! Seguro que todos esos argumentos gritan en tu cabeza para responderme, probablemente acompañado de los más variados calificativos. Grita, patalea, enójate. Pero eso no cambia nada. Mira, te hago una pregunta: ¿En diez o quince años más, cuál va a ser la diferencia entre tú y otro que nunca conoció todo lo que tú has vivido? Pocas, ¿cierto?

Y es que en medio de la velocidad te olvidaste de lo más importante: detenerte, cuestionar, preguntar. Te olvidaste de mirar los cimientos de tus acciones, y ahora ya se encuentran carcomidos por las termitas de la inmediatez y lo desechable. Como esos matrimonios que terminan acotando que no han sido infieles, sino que “los mató la rutina”. No has sido capaz de entender la rutina no mata cuando está llena de sentido, sino que cuando se convierte en la repetición automática de ritos y acciones que ni siquiera comprendes. Y es que ser fiel no tiene nada que ver con mantenerte inamovible en una posición, sino tener unos fundamentos tan bien establecidos, que te permitan, como en una casa, ampliarte, modificarte, siempre en la dirección establecida en la raíz. Tiene que ver con proyectar, es decir, con llenar, en la medida correspondiente, de eternidad y trascendencia lo temporal.

Así, mi amigo, que esta carta sea un signo pare en tu camino. Que te permita detenerte y mirar tu vida con calma y en plena libertad. Que te permitan cuestionar tus raíces, y que te invite a deshacerte de ese rincón tranquilo del mundo, en el cuál te has estado escondiendo. Pregúntate qué cosas de tu vida vale la pena llenar de eternidad, y cuáles son contingencias (más o menos importantes). Pregúntate finalmente cuál es tu Proyecto, con mayúscula, sin miedo a cambiar, modificar o retroceder lo recorrido: a ese tienes que serle fiel. El resto, como dicen, vendrá por añadidura.
Diego Navarrete
Un Techo para Chile

lunes, 23 de noviembre de 2009

Acortando distancias

"El riesgo es inevitable y tal vez inminente; pero hasta ahora y hasta siempre, los riesgos serán mi afán, las utopías mi primer paso, y nunca voy a rendirme ante las injusticias."


De niño tenía la complicada costumbre de pensar porque pensaba lo que pensaba, eso me llevó a comprender que pienso lo que dicta mi conciencia.

En la adolescencia me perturbó una gran disconformidad por el mundo, una especie de “misantropía”, al no entender algunos pensamientos ajenos, al no comprender que barbaridades fueran asimiladas como algo cotidiano, fue así como ésta etapa me enseñó a hablar todo lo que pienso, a gritarlo a los cuatro vientos si fuera necesario.

Hoy; un poco más maduro, intentando dejar una rebeldía sin causas, intuyo que el mundo no necesita habladores, simples quejosos, afirmo que la culpa no empieza en el otro, ni en los políticos, ni en los desempleados, ni en los empresarios, la culpa comienza en mi, entonces decidí agregar una acción más, hacer todo lo que hablo.

Quiero dejar de ver una triste realidad de mi país, pero no puedo sólo necesito cómplices, compañeros…

Por eso decidí buscar un lugar donde poder compartir mis pensamientos y que no quedara en palabras sino en hechos, sonrisas y enormes objetivos a cumplir. Esa es la razón que me llevó a ser parte de Un techo para mi país, donde fui sorprendido por voluntad, utopías y muchas ganas de consumar metas. Esa es la sencilla razón que nos lleva a ser motor de rotondas, simplemente para unir calles de la desigualdad.

Guzmán Chaves
Logística y
Administración y Finanzas

lunes, 16 de noviembre de 2009

¿Cuál es tu rebeldía?

Porque ser rebelde es más que faltar a la obediencia, es reivindicar tus libertades.

La rebeldía no significa salvajismo, la rebeldía es no conformarse, es no aceptar la desigualdad, es aceptar retos, es detenerse en el instante en el que el mundo es una marea y agitarse en medio del horizonte calmo, porque rebelde es el que clama justicia y lucha por ella.
Porque ser rebelde no significa no poder adaptarse, significa no querer adaptarse, significa creer.
Implica ser proclamador de sueños e ilusiones y llevar el bastión de la esperanza.
Porque ser rebelde no es acobardarse y estar pasivo, es caminar a pasos agigantados, tropezar, caer, frustrarse, levantarse, correr, indignarse y volver a declararse en rebeldía.
Es aclamar a gritos mi disconformidad en avenidas sedentarias y mudas.
Porque “La rebeldía a los ojos de todo aquel que haya leído algo de historia, es la virtud original del hombre”

Este es el momento de elegir cuál es mi rebeldía, porque en definitiva, ser rebelde es elegir serlo.”

Sebastián Lema
Plan Comunitario

lunes, 9 de noviembre de 2009

Primera Mesa en "Maracaná Sur"



"Qué infortunio, Matías, cuánta injusticia
tener que esperar que llueva pa ser noticia
Cruel destino, Matías, el de los pobres
tener que perder lo poco pa que los nombren
Qué tristeza, Matías los inundados
¿Cuánto crees que demoren en olvidarlos?
Cuando abajen las aguas quedará el barro
y en el barro Matías solo y pensando
Esperando..."
Canción para Juan Matías (Larbanois-Carrero)

En términos formales "Maracaná Sur" es un asentamiento irregular ubicado en la zona 17 de la ciudad, al noroeste del Cerro de Montevideo. En términos oficiales, seguramente por irregular, apenas existe. Pero en términos más humanos es un lugar sumamente inundable donde viven más de 100 familias pobres, y donde se ven muchos niños cubiertos de barro cada día aunque no siempre llueva. Paradójicamente, los términos más humanos no son los más aceptados pero los preferimos porque son los más cercanos.
Fue en este barrio donde el sábado 31 de octubre pasado comenzamos la segunda etapa del proyecto del "techo", la etapa de Habilitación Social. Y fue la primera Mesa de Trabajo tanto para los vecinos del barrio, como para nosotros, los coordinadores. Para todos un gran desafío, teníamos miles de dudas de cómo encarar una reunión donde apenas nos conocíamos unos a otros.
Eso sumado a que desde el principio nos sorprendió la escasa unión entre los vecinos. Nos sorprendió al punto que ni siquiera existe esa figura típica de barrio que declara "a mí acá me conoce todo el mundo", más bien la frase más repetida era "acá cada uno hace la suya". Un comienzo difícil, pensamos, nada más había que ver las caras de los vecinos cuando les preguntamos por la existencia de una comisión, que antes existía pero con muy poca popularidad.
El día anterior a la mesa, nos desayunamos con la grave noticia de que las duras lluvias del viernes habían obligado a varios vecinos a abandonar sus casas porque la cañada se desbordó. Lejos de perder las esperanzas, capaz que por la desesperación y la indignación que provocó esto, varios vecinos (muchos más de los que esperábamos) se juntaron a pesar del mal tiempo y a pesar de que usamos una de las "calles" como lugar de reunión a falta de uno mejor. Si hay que sacar algo positivo de la inundación, es que provocó más unión en un barrio que de integrado tiene poco.
Claro que la situación es de emergencia, hubo casas del techo que se inundaron y varias familias fueron evacuadas, hasta los noticieros se hicieron presentes y ojalá que las autoridades también lo hagan. Pero lo mejor es aprovechar este pequeño brote de ganas en la gente para alentarlos a que busquen las soluciones por ellos mismos y no sigan esperando sólo soluciones "de arriba". A veces no sólo las nostalgias deportivas de un pasado "Maracanazo" nublan la visión hacia adelante. Para nosotros se trata de una linda oportunidad para acompañar el proceso de los vecinos que buscan un mejor barrio, y poner la mirada en un futuro "Maracanazo".
Después de la reunión, vimos que hay muchas esperanzas que renacieron, un sentido de comunidad que se hizo visible y proyectos que nos va a costar concretar pero que se pueden hacer realidad.
Ante esta realidad adversa pero con esa chispa de esperanza, nuestra alma de voluntarios no puede dejar de ser optimista. Sería Benedetti quien quizá diría "con los pies en el barro y la mirada en el horizonte". Sabido es que caminar hacia el horizonte es más difícil en el barro, pero apenas empezamos a caminar y ya nos sentimos en terreno más firme.

Erik Koleszar
María Paz Mangado
Coordinadores Maracaná Sur